






Desde mi infancia siempre me gusto juntar cosas en las calles para hacer mis propios juguetes e inventos de todo tipo. Mis padres no me hacian faltar nada sin embargo yo disfrutaba mucho mas con lo fabricado por mis manos. Esas cosas en el presente se transforman en cuadros, esculturas y objetos.
Yo llamo a este arte como cartonero en solidaridad con todos aquellos que hallandose sumergidos debido a nuestro naufragio encontraron en una tierra devastada y baldia un medio digno de sobrevivencia.
La calle es para mi un espectaculo maravilloso, yo soy un hijo del pueblo por eso me encanta salir y mezclarme entre la gente para tomar mis fotos y rescatar personas, hechos, paisajes, edificios y toda la poesia que contiene Buenos Aires.